Nov
19

Se llevó a cabo un estudio sobre la prevalencia de la resistencia a antimicrobianos del grupo MLSB en estreptococos viridans procedentes de individuos sanos no sometidos a tratamiento antibiótico recientemente, los fenotipos de resistencia y los determinantes genéticos implicados en la misma. La prevalencia de resistencia a eritromicina fue del 68,9%. Predominó el fenotipo M (80,65%) frente al fenotipo MLSB (19,35%). Todas las cepas con fenotipo M portaban genes mef, en la mayor parte de los casos mefE (94%). Todas las cepas con fenotipo MLSB mostraron este fenotipo de forma constitutiva, y portaban en todos los casos en gen ermB. Un 91.7% de éstas portaban además genes mefE, si bien éste no influía en su fenotipo. Todas las cepas portadoras de gen mefA, incluían éste dentro de un trasposón Tn 1207.1, como es habitual en otros estreptococos como S. pyogenes. Los genes mefE se encontraban incluídos en un elemento genético similar, aunque no idéntico, al elemento MEGA descrito previamente en S. pneumoniae, que se ha denominado MEGA-like. Además, en este estudio se han detectado genes mefE en un 65% de las cepas sensibles, circunstancia no descrita previamente en especie alguna. De las dos variedades de elementos MEGA descritos en neumococo, todas las cepas de estreptococos viridans resistentes a macrólidos portaban la que conserva íntegro el fragmento intergénico entre los genes mef y mel, mientras que todas las sensibles eran portadoras de un elemento MEGA-like que, al igual que una de las variantes del elemento MEGA, muestra una deleción de 99 pares de bases en el mencionado fragmento intergénico. No obstante, la transformación del DNA de estos estreptococos viridans en Streptococcus pneumoniae R6 condicionó, en todos los casos, la aparición de resistencia a macrólidos con fenotipo M, incluso cuando el DNA procedía de cepas sensibles, pero portadoras de mef.

Referencia: Hernández Iglesias, María Sagrario. 2008. Resistencia a Macrólidos en estreptococos “viridans”.http://gredos.usal.es/jspui/handle/10366/22514

Por Hernandezgalindo.

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Nov
19

Observe bien este caso clínico, es de vital importancia estudiar a los pacientes que tienen más de una enfermedad, pues, en este caso el paciente creyó que la colchicina no afectaría incrementar su dosis mientras consumía macrólidos. Las interacciones teóricas mencionan una toxicidad, pero nunca se había previsto que puede ser mortal.

COLCHICINA

• Alcaloide que se utiliza en el tratamiento de la artritis gotosa.

• No es conocido su mecanismo de acción, pero se sabe que se metaboliza por viaCYP34A y recientemente se ha descubierto que también es sustrato de la glicoproteína P

• Posología:-Ataque agudo de gota: 1 mg cada 6 horas. Máximo 7 mg.-Gota crónica: 1 mg (1-2 veces al día) junto con un uricosúrico.- Profilaxis de ataques agudos: 1 mg antes de acostarse.- Esclerodermia: 1 mg cada 24 horas.

•Interacciones:- Macrólidos (claritromicina, eritromicina): posible potenciación de la toxicidad de colchicina, por reducción en su eliminación. Se recomienda evitar la asociación, buscando alternativas. Si no fuera posible, puede ser precisa una reducción enla dosis de colchicina y extremar las precauciones

CASO CLÍNICO

• Varón de 52 años alérgico a penicilina con antecedentes de hipertensión ehiperuricemia.

• Tratamiento crónico con colchicina 1mg cada 24 horas y alopurinol de 300 mgcada 24 horas.

•Día 1:Presenta flemón dentario en tratamiento con claritromicina de 500 mg cada 12 horas(5 días).

•Sufre crisis gotosa en la zona distal del miembro inferior izquierdo por lo que el propio paciente se aumenta la dosis de colchicina hasta un total de 12 mg diarios, lo que supone el doble de la dosis máxima recomendada.

•Dia 3: •En el día del ingreso presenta importante dolor abdominal con vómitos y diarrea, destacando en su analítica una creatinina de 2,3 mg/ml, GOT 502, GPT 218, actividad protrombina (AP) 56%, leucocitos 1600/ mm3 y plaquetas 85.000/ mm3, por lo que sedecide su ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos.

• Dia 5: •En las siguientes 48 horas presenta una mala evolución con neutropenia y trombopeniasevera, acidosis láctica, hepatitis tóxica, fallo renal anúrico y síndrome de distress respiratorio, desarrollando fallo multiorgánico refractario a las medidas de soporte tomadas.

•El paciente fallece las 72 horas del ingreso.

RESULTADOS

•En el paciente, la administración de dosis de colchicina superiores a las recomendadas junto con un aumento de sus niveles plasmáticos debido a la administración concomitante con macrólidos, supuso una intoxicación mortal por el antigotoso. La intoxicación por colchicina es un hecho poco frecuente pero con lleva una alta mortalidad. En su evolución clínica se distinguen 2 fases. Inicialmente predominan los síntomas gastrointestinales, y en una segunda fase aparece fallo multiorgánico con hipotensión, shock cardiogénico, distress respiratorio, insuficiencia renal, daño hepático, afectación del sistema nervioso central, hipocalcemia y supresión medular.

CONCLUSIONES

1- No se deben superar las dosis recomendadas de colchicina, debido a la gravedadde sus efectos secundarios.

2- Los macrólidos interfieren en el metabolismo de muchos fármacos incluida lacolchicina, aumentando sus concentraciones séricas y produciendo mayor toxicidad.

3- Es necesario tener en cuenta el tratamiento crónico de los pacientes antes de una nueva prescripción para poder evitar así posibles interacciones. Conflicto de intereses: Ninguno.

Referencia: JOSÉ IZQUIERDO PAJUELOServicio de Farmacia HPS-HMI. 2008.

http://bibliotecas.saludextremadura.com/portal/hic/

sesiones_clinicas/colchicina_macrolido.pdf

Por Hernandezgalindo

Nov
19

 Asma

Diversos estudios a doble ciego y controlados con placebo evaluaron el efecto de la terapia con macrólidos en el asma crónica. Estos fármacos serían beneficiosos por su actividad antibacteriana, las modificaciones en el metabolismo de los corticosteroides y la actividad antiinflamatoria. Un estudio que abarcó 18 niños con asma grave dependiente de esteroides reveló disminución significativa de la necesidad de corticosteroides por vía oral en relación con el uso de troleandomicina; no obstante, no se observaron mejorías en el VEF1. La troleandomicina reduce la depuración de la metilprednisolona; tal vez este mecanismo explique la menor demanda de corticoides en estos pacientes. Sin embargo, una investigación en 75 sujetos con asma dependiente de corticosteroides no mostró beneficio importante en este sentido.

Se considera que la infección crónica por bacterias atípicas podría desempeñar un papel en la patogenia o en la gravedad del asma grave. Un estudio comparó el efecto de la roxitromicina y del placebo en 232 individuos con asma y con indicios serológicos de infección por Chlamydia pneumoniae. No se observaron cambios importantes en el PFE o en el puntaje sintomático. En otra investigación sólo se encontraron resultados favorables en los pacientes con infección por C. pneumoniae o Mycoplasma pneumoniae diagnosticada por reacción en cadena de polimerasa (PCR) en el LBA. La falta de procedimientos categóricos para establecer con certeza la infección por estas bacterias podría ser un obstáculo importante en la interpretación de los hallazgos de estos estudios. Tal vez, la aplicación de PCR (en comparación con la serología) podría ser de mayor utilidad, señalan los expertos.

Dos trabajos revelaron reducción significativa de la hiperreactividad bronquial en pacientes con asma después de 8 semanas de tratamiento con claritromicina. En el primero de ellos se comprobó una disminución del recuento de eosinófilos en sangre y en esputo. El VEF1 no se modificó sustancialmente en ningún paciente. Un estudio más reciente mostró mejoría importante en la calidad de vida y en las sibilancias en pacientes con asma refractaria.

La heterogeneidad entre los trabajos, el escaso número de pacientes y la corta duración de las investigaciones son algunos de los factores que limitan la interpretación de los resultados. Una revisión Cochrane señaló que, por el momento, la información disponible no es suficiente para recomendar o rechazar esta posibilidad de terapia en los pacientes con asma.

Un estudio reciente, a doble ciego y controlado con placebo en 278 adultos con exacerbaciones del asma bronquial, reveló que los sujetos asignados al tratamiento con telitromicina por vía oral durante 10 días tuvieron mejoría significativa de los síntomas; sin embargo, el PFE no se modificó. El 61% de los participantes incluidos tenía indicios de infección por C. pneumoniae o M. pneumoniae; sin embargo, los hallazgos bacteriológicos no se relacionaron con la respuesta a la telitromicina. Aunque el estudio señaló que el antibiótico podría ser de utilidad para el tratamiento de las exacerbaciones agudas, el elevado índice de infección por microorganismos atípicos sugiere que el mecanismo favorable podría estar relacionado con la actividad antimicrobiana directa.

Fibrosis quística

Cuatro estudios aleatorizados, a doble ciego y controlados con placebo, que incluyeron 368 pacientes, revelaron efectos favorables a partir del tratamiento con macrólidos en niños y adultos con fibrosis quística (FQ). La investigación más amplia incorporó 185 pacientes de más de 6 años, con infección crónica por P. aeruginosa y volumen espiratorio forzado en el primer segundo (VEF1) de más del 30% del valor esperado. Los sujetos fueron asignados a tratamiento con 250 mg o 500 mg diarios de azitromicina (según el peso corporal) o placebo, tres veces por semana, durante 24 semanas. Se comprobó mejoría del 4.4% del VEF1 en el grupo de tratamiento activo y declinación del 1.8% en el grupo placebo. También se registró una mejoría importante en la capacidad vital forzada. Además, en los participantes que recibieron azitromicina se verificó más aumento de peso y tuvieron menor riesgo de exacerbaciones. Las náuseas, la diarrea y las sibilancias fueron los efectos adversos más comunes en el grupo de tratamiento activo.

Diversos estudios a pequeña escala evaluaron el efecto de la azitromicina; una revisión Cochrane de 2004 concluyó señalando que el tratamiento con este fármaco ejerce un efecto leve pero significativo sobre la función respiratoria en los pacientes con FQ. No obstante, las investigaciones más recientes sugieren que el beneficio no se mantiene a largo plazo. La información en conjunto indica que el tratamiento con macrólidos reduce las exacerbaciones infecciosas y mejora las variables nutricionales en los pacientes con FQ. Sin embargo, los efectos favorables que se observan a corto y mediano plazo no parecen persistir a largo plazo.

Bronquiectasias

Cinco estudios con muestras pequeñas evaluaron la utilidad de los macrólidos en pacientes con bronquiectasias. En una investigación en 39 pacientes, la administración de roxitromicina se acompañó de reducción importante de la reactividad de las vías aéreas en niños con bronquiectasias. Si bien no se registraron modificaciones en los parámetros espirométricos, la purulencia del esputo se redujo considerablemente en el grupo de tratamiento activo. Otro estudio evaluó el efecto de la eritromicina en dosis de 500 mg dos veces por día durante 8 semanas en pacientes adultos estables con bronquiectasias idiopáticas graves. Los sujetos asignados a eritromicina presentaron mejoría del VEF1, la capacidad vital forzada y el volumen de la expectoración. Un estudio controlado con placebo en niños reveló que la administración de claritromicina durante 3 meses no se asoció con cambios en el VEF1, aunque sí con mejoría del pico de flujo espiratorio medio (PFE25-75); además, el volumen de esputo se redujo y se comprobó el descenso de la concentración de la interleuquina (IL) 8 en el lavado broncoalveolar (LBA).

En opinión de los autores, los trabajos que evaluaron el efecto de los macrólidos en pacientes con bronquiectasias deben interpretarse con cautela por el tamaño reducido de las muestras y por la duración del tratamiento y el seguimiento. Los resultados preliminares sugieren que la frecuencia de exacerbaciones y el volumen de la expectoración se reducirían con el tratamiento, pero se requieren más estudios al respecto.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Una investigación prospectiva y a doble ciego evaluó la eficacia de la claritromicina en 67 pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) moderada a grave. El tratamiento durante 3 meses no se asoció con modificaciones sustanciales en ninguno de los parámetros considerados (estado general, índice de exacerbaciones y cantidad de bacterias en el esputo). Sin embargo, se comprobó mejoría significativa en el puntaje sintomático del St. George’s Respiratory Questionnaire y en el cuestionario de calidad de vida de 36 secciones. Un estudio más reciente en 109 pacientes con EPOC evaluó el efecto del tratamiento con eritromicina durante un año. Las exacerbaciones fueron más frecuentes en los sujetos asignados a placebo. La información disponible todavía no es categórica y se requieren más estudios al respecto, señalan los expertos.

Rinosinusitis crónica

Un estudio abierto y prospectivo efectuado en 17 pacientes con sinusitis persistente después de la cirugía reveló mejoría sustancial del tiempo de tránsito de la sacarina en relación con el tratamiento con eritromicina. Los síntomas nasales –congestión, rinitis y cefaleas– mejoraron considerablemente con el antibiótico. El primer estudio a doble ciego y aleatorizado evaluó el efecto de dosis bajas de macrólidos en pacientes con rinosinusitis crónica que recibieron roxitromicina durante 3 meses. El tratamiento se acompañó de mejorías significativas en el puntaje del cuestionario de calidad de vida, el tránsito de la sacarina, la concentración de IL-8 en la secreción nasal y en la escala de los hallazgos endoscópicos nasales. Debe destacarse que la evolución fue más favorable en los individuos con niveles bajos de IgE. Aunque los resultados son muy alentadores, se requiere más investigación para establecer con precisión el papel de los macrólidos en esta población.

Bronquiolitis obliterativa posterior al trasplante

Es una causa importante de morbilidad y de mortalidad en los pacientes sometidos a trasplante de pulmón, además de una manifestación clínica de rechazo crónico en las vías aéreas, con declinación progresiva del VEF1 e índice muy alto de mortalidad (25% al 50%). Cuatro de 5 estudios prospectivos abiertos revelaron mejorías significativas en el VEF1 en asociación con el tratamiento con azitromicina. La investigación prospectiva más amplia abarcó 14 pacientes que recibieron azitromicina tres veces por semana, durante 12 semanas. La cantidad de neutrófilos, IL-8 e IL-17 en el LBA se redujo de manera significativa en los sujetos que presentaron mejoría del VEF1, pero no se modificó en aquellos que no respondieron. Según los autores del trabajo, un porcentaje de neutrófilos en el LBA superior al 15% representaría un factor predictivo de respuesta al tratamiento con azitromicina.

Se comprobó que la infección por C. pneumoniae en los pulmones trasplantados se asocia con evolución más desfavorable, y el tratamiento con macrólidos modificaría este parámetro.

Nov
19

Más de 84 millones de personas en África, Asia y América están afectadas por el tracoma, una enfermedad infecciosa que desgarra los ojos de forma lenta y dolorosa.

Una epidemia se extiende por varias regiones del planeta y deja ciegas a millones de víctimas que, una tras otra, van cayendo al mundo de la oscuridad como fichas de dominó.

El tracoma, que está provocado por la bacteria Chlamydia trachomatis, es la tercera causa mundial de invidencia según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y se ha convertido en una dolencia endémica en muchas regiones pobres y rurales de África, Asia y América central y del Sur. En total, hoy ya hay 84 millones de afectados en 57 países. De ellos, más de ocho millones padecen la enfermedad en fase avanzada, lo que implica que, si aún no se han quedado ciegos, ése será su destino a no ser que se sometan a tiempo a una sencilla cirugía ambulatoria.
La bacteria se contagia por el contacto con las secreciones oculares –mediante los dedos, pañuelos, etcétera, o a través de las moscas. Las primeras molestias comienzan con una inflamación de la conjuntiva, la membrana que reviste los párpados y el blanco del ojo. Si el episodio no se repite, no supone una amenaza; el problema llega cuando se está expuesto constantemente a los focos de infección. Tras años de contagios, comienza un calvario de inflamaciones que deterioran el párpado hasta que éste acaba invirtiéndose y las pestañas rozan la córnea, que poco a poco se cubre de cicatrices. Durante ese tiempo, los enfermos no se atreven a pestañear por miedo al dolor. Finalmente, la córnea queda destrozada y su dueño ciego o con deficiencias visuales severas.
En comunidades aisladas y sin acceso a la sanidad, la ceguera es aceptada como una fase más de la vida, pero estamos hablando de una enfermedad evitable y por eso la OMS se ha propuesto erradicarla antes del año 2020 con la Alianza para la Eliminación Global del Tracoma (GET). Su estrategia se sustenta en la prevención, mediante la higiene corporal y un entorno saludable, y el tratamiento, con cirugía y fármacos.

El antibiótico más efectivo contra el tracoma es la azitromicina, que se reparte de forma gratuita en 19 países a través de de la Iniciativa Internacional del Tracoma (ITI) de Pfizer, la compañía farmacéutica que posee su patente. «Una vez al año administramos el fármaco entre niños y adultos», explica a este semanario Praxeda Kadoko, maestra rural en el pueblo ugandés de Namungalwe. «Para animar a la población a que tome el medicamento, la campaña se anuncia en la radio local y con megáfonos y carteles», continúa la profesora.
El antibiótico se reparte cerca de las escuelas porque los más vulnerables son los niños: en las zonas castigadas, las tasas de prevalencia en preescolares van del 60 al 90 por ciento según la OMS, aunque las secuelas no suelen manifestarse hasta la juventud. Entre los adultos las más afectadas son las mujeres, que cuidan de la prole.

Círculo vicioso
Ya se han donado hasta la fecha 225 millones de tratamientos. Según asegura Jack T. Watters, vicepresidente de asuntos médicos exteriores de Pfizer, «invertir en la salud de un país es invertir en su prosperidad, que se traducirá en su capacidad de comprar productos y servicios, aunque sea a muy largo plazo». Por ahora, se calcula que el tracoma hace perder a las regiones afectadas un total de 2.900 millones de dólares al año y, mientras tanto, el acceso a los fármacos imprescindibles para la población sigue dependiendo de donaciones e iniciativas filantrópicas. En un continente azotado por infecciones como la malaria y el VIH, frenar la ceguera es sólo uno de los retos para acabar con el círculo vicioso que liga la enfermedad a la miseria.

Fuente: La Razón C/ Josefa Valcárcel 42, 28027 Madrid (España)

Publicado por: Noemí López

Nov
18

Los macrólidos son una compleja familia de antibióticos, derivados de las especies Streptomyces escubiertos a mediados del siglo pasado. Se caracterizan por la presencia de un anillo lactónico con al menos uno de sus azúcares aminados. Se reconoce que los macrólidos tienen un amplio efecto antibiótico frente a bacterias gram positivas aeróbicas, anaeróbicas, gram negativas, organismos atípicos y Mycobacterium avium. Recientemente, diversos estudios han revelado sus propiedades anti-inflamatorias tanto en niños como en adultos.

MECANISMOS ANTI-INFLAMATORIOS

Modulación de la cascada inflamatoria Los macrólidos inhiben la producción y secreción de citoquinas proinflamatorias IL-1, IL-6, IL-8 y TNF. Este efecto puede ser producto de la inhibición del factor nuclear kappa B (NF-Kb), una proteína esencial para la transcripción de genes de moléculas pro-inflamatorias como IL-8; un potente factor quimiotáctico para neutrófilos, eosinófilos y otros mediadores inflamatorios. Inhiben la expresión de la enzima oxido nítrico sintetasa inducible disminuyendo la formación de anión superóxido y de radicales libres, pudiendo tener algún rol en condiciones pulmonares con predominio del componente oxidativo como FQ.

Efecto en los Neutrófilos

Diversos estudios han mostrado una disminución de la migración y actividad quimiotáctica de los neutrófilos luego de la exposición con macrólidos, ya que inhiben la formación de citoquinas, leucotrieno B4 y otras macromoléculas necesarias para la adhesión de estas células.

Aspectos sobre el moco

L os macrólidos inhiben la expresión de genes productores de mucina de las células del epitelio bronquial, Disminuyendo la producción de moco por las células caliciformes. los pacientes con FQ colonizados por P. aeruginosa, los macrólidos disminuyen hasta un 80% la viscosidad del moco comparado con placebo, probablemente relacionado con la disminución en la producción de alginato.

Broncoconstricción

Los macrólidos disminuyen la expresión de endotelina-1, un potente vasoconstrictor y broncoconstrictor natural. Un estudio in vitro demostró que la administración de macrólidos inhibe la contracción de las células musculares lisas del epitelio bronquial humano en respuesta al estímulo eléctrico.

AZITROMICINA

La azitromicina es un macrólido usado habitualmente por su actividad antibacteriana en niños y adultos. Está aprobada para el tratamiento de la otitis media aguda y neumonía adquirida en la comunidad en pacientes mayores de 6 meses y el tratamiento de faringitis o amigdalitis a partir de los 2 años de edad, La azitromicina tiene una vida media tisular larga y se acumula en el esputo y pulmones de los pacientes tratados. El rol potencial de la azitromicina en FQ está extrapolado a partir de la experiencia con panbronquiolitis difusa (PBD), enfermedad respiratoria similar a la FQ. En pacientes con PBD la terapia con eritromicina a largo plazo mejoró los síntomas y la sobrevida.

La azitromicina ha sido evaluada como opción terapéutica para pacientes con FQ debido a sus propiedades antiinflamatorias. El mecanismo preciso mediante el cual la azitromicina ejerce estos efectos no ha sido dilucidado. Las clases antimicrobianas de uso habitual en el tratamiento de exacerbaciones agudas de la FQ, como las cefalosporinas de tercera generación, aminoglucósidos y fluoroquinolonas no parecen ejercer ninguna acción antiinflamatoria directa significativa. Paradójicamente, el tratamiento con eritromicina o claritromicina no ha sido beneficioso en los pacientes con FQ.

Nov
18

Experimentalmente a lo largo de los años se ha observado que los macrólidos son capaces de mejorar los síntomas de muchos pacientes con faringitis crónica. Se cree que este efecto es debido a las propiedades antiinflamatorias que parecen presentar este grupo de antibióticos.

 Se ha encontrado que pacientes, de entre los múltiples tratamientos a los que han sido sometidos por su médico de atención primaria, refieren haber mejorado mucho tras la toma de alguno de los nuevos macrólidos. Esta observación, hecha por los propios pacientes, apoya sus creencias sobre la naturaleza infecciosa de sus molestias faríngeas.

La eficacia del fármaco provoca, además, que el paciente solicite que se le siga recetando en las fases agudas de la enfermedad. 

La faringitis crónica puede tener un factor etiológico infeccioso aún no reconocido que responda al uso de macrólidos?

Se afirma que Chlamydia pneumoniae puede ser un agente etiológico de la faringitis crónica y que dicha faringitis se resolvería tras tratamiento antibiótico adecuado (macrólidos concretamente). Sin duda, se trata de un hallazgo muy interesante, ya que cada vez hay más evidencia de que Chlamydia pneumoniae puede estar implicada en el inicio y desarrollo de ciertas enfermedades crónicas no consideradas actualmente de etiología infecciosa como la aterosclerosis y el asma. No obstante, sin poder negar rotundamente su utilidad antimicrobiana, se asume que la eficacia de los macrólidos en la faringitis crónica puede deberse principalmente a sus favorables propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras no relacionadas con su actividad microbiológica que justifican ya su uso en procesos o  enfermedades como el asma, la exacerbación de la bronquitis crónica, la panbronquiolitis difusa o la sinusitis crónica.

En general, se asume que los macrólidos alivian la faringitis crónica probablemente por su capacidad antiinflamatoria), son el pilar del tratamiento. Y a menos que los médicos de familia sepan hacer una exploración ORL correcta completa, ningún protocolo de actuación impuesto con fines económicos puede negarle éticamente a un paciente con síntomas de faringitis crónica a ser valorado, cuando lo precise, por un especialista ORL.

Nov
18

Claritromicina unidía es una forma farmacéutica nueva que permite la liberación continuada de claritromicina a lo largo de 24 horas tras una administración única diaria del medicamento.

En los ensayos clínicos publicados, en general de baja calidad, claritromicina unidía ha mostrado una eficacia equivalente a claritromicina de liberación inmediata en el tratamiento de sinusitis y de infecciones de vías respiratorias bajas como bronquitis aguda y exacerbaciones agudas de bronquitis crónica y EPOC.

No hay ensayos publicados sobre su eficacia en el tratamiento de neumonía y además no debe emplearse en infecciones graves.

Su perfil de efectos adversos es similar al de claritromicina de liberación inmediata.

La supuesta ventaja que presenta claritromicina unidía frente a claritromicina de liberación inmediata es la administración de una única dosis diaria. No se ha realizado ningún ensayo clínico con el objetivo de demostrar que la  adherencia al tratamiento con claritromicina unidía sea mejor que con claritromicina de liberación inmediata.

Además, en diversos estudios de cumplimiento terapéutico realizados con otros

medicamentos, no se observaron diferencias significativas en el cumplimiento entre las pautas de 1 ó 2 administraciones diarias.

INDICACIONES APROBADAS

Está aprobada para el tratamientode las siguientes infecciones causadas por microorganismos sensibles:

– 1. Infecciones del tracto respiratorio superior, tales como faringitis, amigdalitis y sinusitis.

– 2. Infecciones del tracto respiratorio inferior, tales como bronquitis aguda, reagudización de bronquitis crónica y neumonías bacterianas.

– 3. Infecciones no complicadas de la piel y tejidos blandos, tales como foliculitis, celulitis y erisipela.

MECANISMO DE ACCIÓN

Claritromicina ejerce su acción antibacteriana ligándose a la subunidad 50S ribosomal bacteriana, suprimiendo así la síntesis proteica.

FARMACOCINÉTICA

Claritromicina unidía es una forma farmacéutica nueva que permite la liberación continuada de claritromicina a lo largo de 24 horas tras una administración única diaria del medicamento.

POSOLOGÍA Y FORMA DE ADMINISTRACIÓN

Según la información de la ficha técnica, la dosis habitual recomendada en adultos y niños mayores de 12 años es de un comprimido de 500 mg una vez al día, tomado con alimentos. A criterio médico la dosis podrá aumentarse a 2 comprimidos una vez al día. La duración habitual del tratamiento es de 6 a 14 días.

No está autorizada la utilización de claritromicina unidía en niños menores de 12 años. No obstante hay que señalar que estas recomendaciones son poco concretas y no se adecúan a las dosificaciones y pautas posológicas empleadas en los ensayos clínicos publicados: en sinusitis maxilar aguda 1000mg al día, 14 días; EPOC 1000mg al día de 7 a 14 días; exacerbación

aguda de bronquitis 1000mg una vez al día durante 7 días; faringoamigdalitis 500mg una vez al día durante 5 días.

Como referencia señalar que la dosis recomendada en EE.UU es de 1000mg/día.

EFICACIA CLÍNICA

En los ensayos clínicos publicados, claritromicina unidía ha mostrado una eficacia equivalente a claritromicina de liberación inmediata en el tratamiento de sinusitis y de infecciones de vías respiratorias bajas como bronquitis aguda y exacerbaciones agudas de bronquitis crónica y EPOC.

No hay ensayos publicados sobre su eficacia en el tratamiento de neumonía.

 

 

REACCIONES ADVERSAS

En los ensayos clínicos se ha observado un perfil de efectos adversos similar al de claritromicina de liberación inmediata.

Las reacciones adversas más frecuentes de claritromicina descritas en los ensayos clínicos estuvieron relacionadas con el tracto gastrointestinal como náuseas, dispepsia, diarrea, vómitos y dolor abdominal. Otras reacciones adversas incluyen cefalea, alteración del gusto y aumentos transitorios de los enzimas hepáticos.

Otros efectos adversos observados con claritromicina aunque menos frecuentes son: trastornos hepáticos, reacciones alérgicas, trastornos neurológicos. Como con otros macrólidos, raras veces se ha descrito la aparición de prolongación del intervalo QT, taquicardia ventricular o “torsade de pointes”.

 

Contraindicaciones

Claritromicina está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad conocida a los antibióticos macrólidos.

Está contraindicada la administración de claritromicina y cualquiera de los siguientes medicamentos: cisaprida, pimozida y terfenadina (prolongación del intervalo QT y arritmias cardiacas); alcaloides ergotamínicos; zidovudina (administrar claritromicina de liberación inmediata).

Pacientes con aclaramiento de creatinina <30 ml/min (administrar claritromicina de liberación inmediata).

 

Precauciones

Insuficiencia hepática e insuficiencia renal. Posibilidad de resistencia cruzada entre claritromicina y otros antibióticos macrólidos así como con lincomicina y clindamicina. Se han descrito casos de colitis pseudomembranosa. Cada comprimido contiene 115 mg de lactosa. Probablemente

esta cantidad no es suficiente para inducir síntomas específicos de intolerancia.

 

Interacciones

Al igual que otros macrólidos, claritromicina puede aumentar los niveles plasmáticos de otros fármacos que se metabolizan por el sistema citocromo P450 como warfarina, alcaloides

ergotamínicos, triazolam, midazolam, disopiramida, lovastatina, simvastatina, tacrolimus, fenitoína, astemizol, alfentanilo, cisaprida, pimozida, terfenadina, ciclosporina y rifabutina.

Claritromicina administrada conjuntamente con teofilina, digoxina o carbamazepina produce un  pequeño aumento de los niveles de estos fármacos. En caso de administrar concomitantemente ritonavir y claritromicina en pacientes con insuficiencia renal moderada (aclaramiento de creatinina de 30-60 ml/min) la dosis máxima diaria es de 500mg de claritromicina unidía. Raras veces se ha descrito la aparición de rabdomiolisis cuando se administra concomitantemente claritromicina con

inhibidores de HMG-CoA reductasa como lovastatina y simvastatina.

Nov
18

La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) es una enfermedad infecciosa que afecta a los pulmones, específicamente en individuos quienes no hayan sido recientemente hospitalizados. La neumonía adquirida en la comunidad es un tipo de neumonía y afecta a personas de todas las edades.

Diagnóstico

El diagnóstico es fundamentalmente clínico:

En menores de 5 años con fiebre, la taquipnea es el signo clínico más útil para diferenciar infecciones respiratorias de vías altas o bajas. La ausencia de taquipnea descarta la existencia de neumonía con una probabilidad del 97,4%.

En niños menores de 5 años, los datos de más valor para el diagnóstico son la taquipnea, el aumento de trabajo respiratorio (aleteo nasal, retracciones o tiraje) y la saturación de O2 menor de 93-94%.

Clásicamente se han descrito dos formas clínicas de neumonía: típica, más propia de neumonía bacteriana y atípica relacionada con etiología vírica, Mycoplasma y Clamydia pneumoniae.

Tratamiento

Medidas generales: Antitérmicos para controlar la fiebre. No se recomiendan antitusígenos, mucolíticos y expectorantes.

  • En niños previamente sanos, sin criterios de gravedad, poca afectación clínica, entorno familiar informado y colaborador y con alta accesibilidad a los recursos sanitarios, puede ser aceptable una actitud expectante sin tratamiento antibiótico.
  • Cuando se indica, el tratamiento antibiótico se da de forma empírica en función de la sospecha etiológica, edad del niño y resistencias bacterianas.
  • Si se sospecha etiología bacteriana en menores de 5 años vacunados frente a Hib, el neumococo es el agente más probable y amoxicilina el antibiótico de elección. En mayores con la misma sospecha etiológica, la amoxicilina sigue siendo el antibiótico de elección
  • En niños mayores de 5 años con sospecha de neumonía por hlamydia o mycoplasma, el tratamiento de elección son los macrólidos.
  • El tratamiento con antibióticos orales en pacientes con NAC leve/moderada es eficaz y seguro .
Nov
18

Los macrólidos son conocidos por su acción contra gérmenes como Chlamydia pneumoniae, Micoplasma pneumoniae y Bordetella pertussis, principalmente, para los cuales siguen siendo antibióticos de primera elección. También son drogas alternas en pacientes con alergia a las penicilinas y cefalosporinas. Desde hace varios años se han comprobado sus efectos antiinflamatorios y actualmente se han probado clínicamente en patologías pulmonares como asma, bronquiectasias y fibrosis quística, comprobándose eficacia no asociada, al parecer, a su efecto antibacteriano, sino como antiinflamatorio e inmunomodulador. Si bien no son ajenos a efectos adversos, tienen un amplio margen de seguridad con mínimos efectos secundarios reportados.

Nuevos macrólidos

La azitromicina y la claritromicina son el resultado de la investigación encaminada hacia el desarrollo de una nueva generación de macrólidos que incrementaría la estabilidad gástrica y, consecuentemente, su mejor absorción. Ambas moléculas son extensamente distribuidas en tejidos, con concentraciones similares a las séricas. La presencia de nitrógeno en el anillo lactónico clasifica a la azitromicina como un antibiótico azálido más que macrólido. La buena penetración y vida media de eliminación prolongada les permite una dosificación de una o dos veces al día. Por lo prolongado de la vida media tisular, 5 días de tratamiento equivalen a 10 días con otros antibióticos estándaresutilizados en faringitis por Streptococcus pyogenes y para neumococo en otitis media aguda no supurada. La penetración intracelular adecuada contribuye a su eficacia en infecciones causadas por gérmenes intracelulares incluyendoel Micobacterium avium intracelular (MAC). La falta de unión de la azitromicina a fagocitos incrementa la liberación de la droga en el sitio de acción. Estudios han mostrado que la claritromicina y la azitromicina se acumulanactivamente en neutrófilos humanos.

In vitro, los nuevos macrólidos son mas activos que la eritromicina contra Sthapylococcus y Streptococcus pnemoniae,en el caso de la claritromicina, y la azitromicina es más activa contra H. influenza no tipificables, Campylobacterspp y M. pneumoniae. Ambos son mejores contra las especies de Legionella, Moraxella catarrhalis, el complejo Micobacterium avium intracelular y Ureaplasma urealyticum. Similarmente, las cepas de S. pneumoniae, H. influenzae y M. catarrhalis, que son sensibles a la eritromicina lo son también a los nuevos macrólidos, y las cepas resistentes, incluido el neumococo penicilina-resistentes, muestran sensibilidad variable por su alta concentración tisular que alcanzan los nuevos macrólidos por largos tiempos.

Las indicaciones para el uso de macrólidos como antibióticode primera elección no han cambiado en los últimos 30 años. Han surgido modificaciones en las guías de antibióticosempíricos en pacientes con infección de vías aéreas debido al surgimiento de patógenos penicilino-resistentes, que muestran una sensibilidad variable a los macrólidos, con falla terapéutica clínica y bacteriológica, motivo por el cual no son de primera elección a menos de que se trate de paciente con reacción anafiláctica probada a la penicilina y sinusitis aguda leve a moderada.

Referencia:

Ortega, A. 2010. Uso de macrólidos en infecciones pediátricas. Enfermedades Infecciosas y Microbiología. Vol. 30., núm. pp. 134-138 4 http://www.amimc.org.mx/revista/2010/30_4/uso.pdf

Por Hernandezgalindo

Nov
18

La Leishmaniasis es una enfermedad parasitaria infecciosa, transmitida por la picadura del flebótomo o mosquito simúlido o mosca de arena y puede causar enfermedad de la piel y enfermedad sistémica.

La Universidad de Salta investiga un método único en su tipo que la curaría con el empleo de otra droga nunca usada, la AZITROMICINA

El trabajo se realiza bajo la dirección del doctor en Bioquímica Néstor Juan Taranto; el médico infectólogo Dardo Romero, master en Medicina Tropical de la Universidad Uberá de Brasil; y Alejandro Javier Krolewiecki, médico infectólogo de la Universidad de Filadelfia, Pensilvania, con experiencia en Nueva Jersey, EE UU, y auditor de la fundación argentina Huésped

A través del Instituto de Investigaciones de Enfermedades Tropicales, la UNSa impulsa un nuevo estudio para la curación de la enfermedad infecciosa Leshmaniasis Tegumentaria Americana, provocada por el parásito lesmania, responsalbe del contagio a animales y humanos en zonas tropicales.

Según informó, se trata de un adelanto único en su tipo y es la consecuencia de un trabajo recientemente presentado en un concurso efectuado por el Ministerio de Salud Pública de la Nación que les significó a sus autores hacerse acreedores a la beca premio denominada “Ramon Carrillo Arturo Oñativia”.

Al parecer, hasta el momento la azitromicina se utilizó para otros problemas de salud y no para éste propósito. De ahí que ahora “la evaluación de la eficacia de la azitromicina es un estudio de investigación científica de la fase 3” (Dr. Dardo Romero)

El resultado positivo más destacado es la efectividad que tuvo la droga. Si bien es cierto que se probó con otra clases de leishmania, que no es la que se da en la zona, pero tiene parentesco. Además la droga tiene algunas bondades como vida media prolongada y que se acumula en los tejidos, donde actúa durante varios días y eso tiene mucha importancia.

A pesar de los buenos resultados obtenidos en el laboratorio, no se indica que la droga sirva cuando se lleva a humanos, siendo necesario el estudio en personas, el cual está siendo desarrollado por la UNSa, que ha determinado la forma y cantidad en que debe medicarse a los enfermos con los que se está experimentando. (Todo ha sido aprobado por el ANMAT Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos Y Tecnología Médica; por el comité de Ética de la Fundación Huésped y los ministerios de Salud Pública de la Nación y de la Provincia de Salta)

En este trabajo se estudian las reacciones de un número determinado de individuos. Si se obtienen indicios positivos de la droga se llevara a gran escala, obteniendo una significancia estadística, positiva o negativa, esto permitirá tener datos precisos, que deben ser validados, tomando 700 pacientes y trabajando con 2 grupos (los que usan la droga habitual y los que  usan la nueva)

Metodología del estudio:

Solo a 20 pacientes se incorporaron para el tratamiento con azitromicina y otros 20 para usar glucantime, a los que se les efectuará un seguimiento de un año. Con este trabajo se determinara además otros comportamientos, observando a su vez al “glucantime”, que se utiliza hace muchos años para tratar la leishmaniasis en Argentina, Brasil, Perú y Bolivia, pero nunca fue evaluado en términos científicos, especialmente por la dosis.

Todos los estudios están siendo en Orán, excepto lo que sea determinado de cepas. Ese material se está enviando a Japon, donde se hacen estudios con los que no cuenta la universidad.

Los enfermos llegan de forma espontanea al centro y otros son enviados por colegas del hospital.

La droga se administra en el centro o a través de los agentes sanitarios, que actúan según las indicaciones por los responsables. Se les provee la droga y se efectúa un chequeo de cada ampolla y cada comprimido, para tener la certeza absoluta de que el paciente está recibiendo todos los días la indicación precisa.

Referencias:

Universidad Nacional de Salta, Néstor Juan Taranto; el médico infectólogo Dardo Romero, master en Medicina Tropical de la Universidad Uberá de Brasil; y Alejandro Javier Krolewiecki, médico infectólogo de la Universidad de Filadelfia, Pensilvania, con experiencia en Nueva Jersey, EE UU, y auditor de la fundación argentina Huésped.

Publicado por: Noemí López (lopezmorales)